El séptimo sello de la discoteca

El séptimo sello de la discoteca

sábado, 29 de noviembre de 2014

Snowpiercer - Bong Joon-ho (2013)

Me he enamorado. 

Otra vez.

Del cine coreano.


Mucho.


Muchísimo.


Frikada genial con nieve, acción, humor negro y absurdo, un personaje épico que tiene los dos últimos cigarrillos de la humanidad, un tren con una variedad de atmósferas y colores tan brutal que me encantaría poder recorrerlo (sin sufrirlo, claro).

Como volver a ver una de esas películas que tanto te han gustado pero a la vez saber que no has visto nada parecido. Pero que querías ver esto. Desde hace tiempo.

Una combinación de tantos elementos que me gustan que parece que han batido mis gustos y han creado esto.


Puntos flojos, a patadas. Escenas incoherentes o preferiblemente eliminables, unas cuantas. Y aun así me da exactamente igual. Es como haberme metido dentro de un manga con efectos especiales.

Me encanta.


Ahora me quedan dos cosas por hacer: leer la novela gráfica francesa en la que está basada y comprarme el DVD.


8,6

jueves, 16 de octubre de 2014

Castaway on the moon - Lee Hae-Jun (2009)

Parece que me había puesto un tope mental inconsciente llamado Hierro 3. Todo lo que he visto desde esa peli ha sido comparado y contrastado con ella. Y ha salido perdiendo, claro. Hasta que llego a Castaway on the moon. Que, encima, en sus 20 primeros minutos me resulta acartonada y sosa. Hasta que aparece Kim (ella, porque él también se llama Kim) y todo empieza a cobrar sentido poco a poco, aparecen algunos planos y escenas que me dejan K.O. y cada vez me encuentro más con la sonrisa en la boca. Y que, ya encaminada hacia el final, me hace pensar que para mí es precisamente como una especie de contraparte de Hierro-3


Bien llevada, me gusta bastante en un primer nivel, sin profundizar mucho, pero lo bueno es que te permite seguir ahondando en ella, hasta el punto de llegar a considerar lo normal ridículo y lo inicialmente ridículo como cargado de sentido. Subjetivamente me quedo con la aventura de ella cuando sale, paraguas de colores en mano y casco en la cabeza, para enfrentarse al mundo y a sí misma, dando con ello "un gran paso para la humanidad". 


Para mí, mi quinta razón para amar el cine coreano. 

8,6

martes, 26 de agosto de 2014

Hierro 3 - Kim Ki-duk (2004)

 Silencio.


Creatividad.
Belleza.


Experiencia.


Soledad.


Evolución.

Tregua.


Amistad.


Hierro 3.


Me he enamorado profundamente de esta película. Para mí no es una historia romántica, trasciende eso de largo, y creo que funcionaría igual de bien si sólo se reflejara a través de la amistad. Lo importante es cómo encuentras un puente hacia un refugio, hacia la liberación personal, hacia la paz de espíritu. Con una leve duda sobrevolando la apariencia y la realidad, a través del sueño. Pero todo ello entrelazado con el arte, con la necesidad de cuidarnos unos a otros, con la conciencia de graves problemas sociales como el maltrato o el abandono, con lagos y lotos, y sobre todo con silencio.

La comprensión no necesita palabras. No en Hierro 3.

8,6

martes, 4 de marzo de 2014

Epizoda u životu berača željeza - Danis Tanovic (2013)


Una buena forma de mostrar la magia del realismo. Esta historia es completamente real y tangible; ahora mismo está sucediendo en muchos lugares del mundo a la vez, junto con otras similares. No es un documental, pero tampoco es ficción tal y como normalmente la comprendemos. Es lo que sugiere su título original, un episodio en la vida de una persona. Sin las pretensiones típicas del cine como fábrica de sueños, sino más bien como si pudiéramos seguir el día a día de una familia sin ser advertidos. Y sin necesidad de artificios ni sobreactuaciones. Hay que agradecerle a Tanovic este soplo de sencillez y de autenticidad.

7

jueves, 27 de febrero de 2014

The broken circle breakdown - Felix Van Groeningen (2012)

Lo reconozco: si me ha gustado tanto Alabama Monroe es por la música. Probablemente es el hecho argumental de que los protagonistas formen parte de una banda de bluegrass lo que me seduce de ella. Me encanta la música folk, interpretada aquí con banjo, mandolina, violín, contrabajo y guitarra. El violín me gusta especialmente, por recordarme a la música celta.
La historia es bastante dramática, pero gracias a que está narrada a través de saltos hacia delante y hacia atrás en el tiempo consiguen mitigar el impacto de los episodios trágicos. En este sentido, está bastante bien hecha, con una estructura caótica y aun así perfectamente comprensible. Y el optimismo que transmite la música interpretada a lo largo de la película arroja una mirada positiva que consigue suavizar el drama.
Más allá del componente de amor romántico, que no me interesaba especialmente a priori, me gusta el debate entre ateísmo radical y creencias, y cómo se articula en la vida cotidiana, pero también en el plano político, que por supuesto tiene una repercusión directa en el ámbito personal. Plantea así algún dilema interesante en el que las posturas contrapuestas son muy difíciles de reconciliar. 
El tratamiento de las emociones también es muy bueno. Sobre todo cómo se muestra el desarrollo de una discusión, desde la fase inicial en la que las personas saben que están siendo injustas y realmente no sienten lo que dicen, hasta un final donde unos estados emotivos complejos y difíciles de controlar acaban llevando a un estallido que sólo consigue impregnarlo todo de más dolor y pesar. 
Por otro lado, me parece un gran punto a favor la espontaneidad con la que se tratan algunos aspectos, por ejemplo la aparición del desnudo masculino, con total naturalidad. 
Pero, volviendo al principio y cerrando un círculo que en realidad no se ha roto... el hilo firme que consigue unir firmemente The broken circle breakdown es, sencillamente, el bluegrass.


8

miércoles, 26 de febrero de 2014

Lola rennt - Tom Twyker (1998)

Run Lola run me parece una película divertidísima. De esas que se disfrutan más si no te las tomas completamente en serio. Porque no te deja. Funciona en sus resquicios, que pasan de repente a primer plano, como una ilusión óptica. Lola va a pasarse corriendo todo el tiempo, obviamente, para conseguir 100.000 marcos en un lapso de 20 minutos. Las posibilidades de este planteamiento, en realidad, serían infinitas. Exactamente igual que pasa en la vida real. Tomamos una decisión y eso nos lleva por un camino, que altera completamente nuestra existencia. Otra decisión significaría otro camino y, por tanto, otra existencia. Sería maravilloso poder dar marcha atrás y repetir lo andado, para deshacer las consecuencias de nuestros actos. O, bueno, probablemente no.


7,5

viernes, 21 de febrero de 2014

Sympathy for Mr. Vengeance - Park Chan-wook (2002)

Definitivamente, he caído en las redes de este director. Creía que ya no podría sorprenderme después de ver Oldboy, pero ha llegado Sympathy for Mr. Vengeance y me ha vuelto a romper todos los esquemas. Brutal en todas las acepciones de la palabra. Una genialidad técnica latente en cada escena, planos brillantes que se suceden sin fin, sin agobiar ni dejar de deslumbrar según van apareciendo. Un cigarrillo que arrojan al agua, visto desde debajo de la superficie. Tres personas subiendo por una escalera que se va alejando en cada nuevo plano. Contrapicados imposibles que desafían los límites de la originalidad destruyéndolos por completo. Encuadres que distribuyen el peso de los elementos de una forma desigual y aun así perfectamente equilibrada. Y todo ello como precioso envoltorio de una historia que desgarra (literalmente) a los personajes y el alma del espectador al verlo. No es que sea violenta, es que va mucho más allá de eso; no es gratuito, no es autocomplaciente, es elegir a personas normales y llevar su forma de enfrentarse a los problemas primero y a la venganza después hasta el extremo. El modo de narrar es absolutamente fascinante, dándole una revisión completa a los sentimientos de culpabilidad, ira o desesperación. De nuevo, desde una perspectiva muy diferente a la que estamos acostumbrados en Occidente. El choque cultural no se refleja únicamente en la disposición de los muebles en una casa o en las costumbres; es también una manera completamente distinta de mostrar, por ejemplo, el sexo, sin tapujos, sin barreras morales, con una naturalidad tan naturalizada que pasa desapercibida. Por otro lado, los dilemas morales que plantea son cosa nuestra; no se pretende dar lecciones o demarcar por completo armazones mentales típicos como quién es el bueno o quién es el malo. Es una historia hilada -y bien hilada-, con hilos sueltos, hilos que se separan y flotan lentamente hasta tocar el suelo, hilos quemados, hilos manchados de sangre. Oscilando en torno a una durísima crítica que en realidad remite a lo social. Una forma de hacer cine auténtica e innovadora, con unas cotas de violencia internas tan inimaginables que muchos serán incapaces de verla entera. Con esta película, la posibilidad de quedar indiferente simplemente no existe.
8